UN POCO DE HISTORIA SOBRE PILATES (1º parte)

Sin lugar a dudas, el año 1880 se recordará en la comunidad deportiva como el año del nacimiento de Joseph Hubertus Pilates, creador del método de gimnasia anaeróbica más ingenioso y eficaz conocido hasta la fecha.

Nació en Mönchengladbach, una pequeña localidad próxima a Dusseldorf, en una Europa donde la sociedad bullía  en una nube ideológica que, más tarde, desembocaría en las dos grandes guerras mundiales.   

Joseph era un chico enfermizo, sufrió de asma, raquitismo y fiebres reumáticas. Quizá por su precario estado de salud y porque no era bien aceptado entre sus amigos, se interesó por mejorar su fortaleza física. 

Animado por su padre, que era gimnasta y por su madre que se dedicaba a la práctica de la naturopatía,  Joseph emprendió lo que más tarde se convertiría en el motivo más importante de su vida: la práctica y desarrollo del método de gimnasia que lleva su nombre.  

Le sirvió de gran ayuda un viejo libro de anatomía que le regaló un médico de cabecera, además de su gran capacidad de observación del entorno natural.   

OBSERVACIÓN DE LA NATURALEZA Y CREACIÓN DE ALGO NUEVO

Joseph observaba a los animales domésticos y trataba de aprender de ellos las posturas y movimientos que más favorecían la estabilidad de sus cuerpos, su fortalecimiento y elasticidad.

Así mismo, tomó del Zen, del Yoga y de otras disciplinas integradas en las más antiguas  tradiciones, el conocimiento y la sabiduría unificadora de la mente, el alma y el cuerpo, como finalidad última en toda acción física que pretenda alcanzar la salud, la belleza y el equilibrio.

No es yoga, ni la típica clase de un gimnasio, sino una mezcla de ambos pero distinta a cualquiera de los dos. Un método que su propio inventor denominó 'Contrología'. Según sus partidiarios, mejora la condición física y mental de la persona de tal forma que se puede hablar de un antes y un después de probarlo.

Sus primeros adeptos han sido estrellas de Hollywood como Jodie Foster, Michael Jordan, Madonna o Julia Roberts, pero ahora esta técnica es cada vez más demandada por el ciudadano de a pie.

Hay muchos centros que ofrecen 'versiones' distintas de los ejercicios originarios  para poder personalizar los tratamientos pero siempre siguiendo las bases del creador.

A diferencia de la gimnasia aeróbica que se practica en la mayoría de gimnasios y que implica un esfuerzo mantenido durante mucho tiempo con el consiguiente cansancio y agotamiento, el Pilates se practica sin prisas, siguiendo el ritmo respiratorio y realizando ejercicios lentos y de corta duración.

Por lo tanto, este método no origina estados de agotamiento y no son necesarios tediosos y complicados ejercicios, y sin embargo,  proporciona gran resistencia muscular sin por ello desarrollar el volumen de los músculos.

El método pilates reduce la cintura, aplana el vientre, devuelve la elasticidad a las articulaciones y proporciona gran  bienestar físico y mental a la persona que lo practica.

Continuaremos explicando más secretos del pilates en nuestra proxima entrega.